martes, 13 de noviembre de 2007

Los kurdos, viviendo sobre fronteras

De los kurdos se ha repetido en numerosas ocasiones que es el pueblo más numeroso del mundo que no posee Estado propio. Repartidos entre Turquía, Irak, Irán y Siria, y con una minoría en Armenia, las acciones violentas y las políticas que llevan a cabo los gobiernos que tienen competencias sobre las diferentes zonas del Kurdistán hacen que dicho territorio sea motivo de permanentes conflictos. Veamos cómo se traduce esto en las noticias que nos ofrecen los medios de comunicación: si en el buscador del diario El País introducimos el término "kurdo" nos saldrán, en lo que va de año 2007, un total de 293 entradas, lo que significa que, teniendo en cuenta que estamos a mediados de noviembre, sale una media de casi una noticia diaria. Creo que sobran los comentarios sobre el protagonismo internacional de la zona.

Son varios los enlaces que os puedo recomendar, aunque quizá sea bueno que os deje aquí una noticia de la Agencia EFE recogida por el diario argentino La Nación (al final de esta entrada). Así mismo os recomiendo un paseo por Google introduciendo "kurdos" o "Kurdistán" y observaréis qué opiniones tan encendidas provoca el asunto. Y para completar un poco el tema, os envío a la habitual referencia en Wikipedia sobre el Kurdistán.



Bandera del Kurdistán

Mapa del Kurdistán

LOS KURDOS, EL MAYOR PUEBLO DEL MUNDO SIN ESTADO PROPIO

Son más de 40 millones de personas repartidas en cinco países; piden autonomía

Lunes 22 de octubre de 2007 / La Nación / Publicado en la Edición impresa

MADRID (EFE).- La amenaza de una ofensiva turca contra los guerrilleros del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) que se refugian en el norte de Irak reavivó el debate sobre el problema kurdo, la minoría étnica sin Estado más grande del mundo.

Los kurdos fueron aliados clave de Estados Unidos durante la invasión de Irak. Es el tercero entre los pueblos más importantes en número de Asia occidental, después de los árabes y los turcos. Son más de 40 millones de personas que comparten una lengua y una cultura, pero que viven repartidos entre Turquía, Irán, Irak, Siria y Armenia.

Descendientes de los medos, se asientan desde hace más de 30 siglos en los 500.000 kilómetros cuadrados que forman el Kurdistán, desde los montes Tauro de la Anatolia oriental, en Turquía, hasta los montes Zagros del oeste iraní y el norte de Irak.

Su subsuelo tiene una de las mayores reservas acuíferas y petrolíferas de Medio Oriente. Prácticamente todo el crudo extraído por Turquía y Siria y un tercio del que se extrae de Irak proviene de los pozos perforados en territorio kurdo.

El pueblo kurdo es indoeuropeo y su sociedad es fuertemente tribal. A pesar de haber sido islamizado por la dominación árabe, aún mantiene fuertes tradiciones vinculadas con la religión mazdeísta de sus orígenes, como la adoración por la naturaleza: el narciso es su símbolo.

Considerados grandes guerreros ("kurdo" significa "héroe" en persa), paradójicamente, han vivido siempre dominados. No obstante, los kurdos gozaron de relativa autonomía tanto durante el Imperio Persa como al principio del Otomano. A partir del siglo XIX, no dejaron de sucederse las rebeliones kurdas.

El feudalismo tribal y la falta de un liderazgo común impidieron la creación de una conciencia nacional y contribuyeron a sofocar los numerosos levantamientos kurdos que se produjeron en los últimos 200 años.

Al final de la Primera Guerra Mundial, en la que ayudaron a los aliados contra el Imperio Otomano, los kurdos lograron que, en recompensa, el Tratado de Sèvres de 1920, que trazaba las nuevas fronteras de Medio Oriente, estableciera la independencia del Kurdistán. Sin embargo, ese tratado nunca se ratificó y fue sustituido por el de Lausana, en 1923, que omitió por diversos intereses, entre ellos los petrolíferos, aquella promesa hecha al pueblo kurdo. El territorio que históricamente le pertenecía fue repartido entre Turquía, Irak, Irán, Siria y Armenia.

Desde entonces, en muy pocas ocasiones han conseguido algún tipo de autonomía. Sólo en 1945, cuando se fundó la República Independiente de Mahabad (Irán), que duró un año, y en la década del 70, en Irak, fue cuando los kurdos obtuvieron ciertos derechos colectivos. Actualmente, gozan de cierta autonomía en el norte de Irak y afirman que el objetivo de Turquía es acabar con esa "experiencia democrática".

Pero lo cierto es que después del Tratado de Sèvres no hubo ninguna iniciativa internacional para encontrar una solución global a la 'cuestión kurda'.

La represión ha sido una constante en los países con población kurda. Las matanzas y la destrucción de sus pueblos y ciudades, así como la desaparición de miles de kurdos en operaciones militares, han obligado a casi un millón de ellos a vivir lejos de su hogar.

En el caso de Irak, unos 5.000 kurdos de la ciudad de Halabja murieron en 1988, cuando el régimen de Saddam Hussein usó gas nervioso contra la población. Otros 182.000 civiles murieron entre 1986 y 1989, durante una operación militar contra las zonas rurales del Kurdistán iraquí, en lo que se conoció como la campaña de Al-Anfal.

El PKK

En respuesta a la permanente represión contra su pueblo, el estudiante Abdullah Ocalan fundó en 1978 el PKK, con raíces marxista-leninistas, que en 1984 inició su lucha contra el gobierno de Ankara para exigir una región independiente para los kurdos dentro de Turquía. En los 90, esa demanda se redujo a un pedido de más autonomía. El sangriento conflicto entre el PKK y el ejército de Turquía ya dejó más de 37.000 muertos.

El grupo está actualmente en la lista de organizaciones terroristas de la UE y de Estados Unidos y tiene sus bases de resistencia en el norte de Irak.


sábado, 10 de noviembre de 2007

Nuevo diseño y nueva cabecera

Renovarse o morir. Quería más espacio y menos cabecera, así que blog al estilo Palabra de Mac (sabios consejos) y homenaje al genio Da Vinci. A mi me gusta. ¿Qué os parece?

jueves, 8 de noviembre de 2007

Royal Ceremony (as centuries ago)

Hablaba con los alumnos de Historia de 4º de ESO de la importancia de las tradiciones en ciertos países. A la pregunta "¿cuántas veces habéis visto al rey Juan Carlos coronado?", la respuesta fue "ninguna". En Inglaterra no pueden decir lo mismo, pues todos los años, en una ceremonia cargada de tradición, la reina, o quizá mejor decir aquí Su Majestad, en lo que los medios suelen denominar "comienzo del curso político", aparece con su corona y con toda la parafernalia que la rodea, como imágenes suspendidas en el tiempo, fotografías esperando al pintor que ponga óleo a la escena. Pensad en el peso de la Historia y fijaos tanto en los vestidos como en el ceremonial. Como lo prometido es deuda, ahí van las imágenes. Welcome to the British monarchy! (Las imágenes pertencen a la Agencia Reuters).

Beefeaters - Los alabarderos de la Torre de Londres
salen de la Casa de los Lores con sus candiles.

Ceremonial - Todos en pie ante la llegada de Isabel II
y el príncipe Felipe (el de allí, no el de aquí).


Coronada - Isabel II pronuncia su discurso.

A sus pies - El Lord Canciller Jack Straw se arrodilla delante
de la reina Isabel
. No perdáis detalle de las indumentarias.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

La Revolución de Octubre gana a las revueltas democráticas

Como veis, la Historia sigue proporcionando noticias, aunque hay que estar prevenidos con ciertos juegos de comparaciones de hechos que a veces sólo crean confusión, si no están manejados con fines poco claros. Así que abramos bien los ojos y no nos dejemos engañar por las apariencias. Las encuestas tienen un valor relativo, mucho más cuando se demanda a la gente opiniones que exigen un conocimiento histórico del que, desgraciadamente, muchas veces se carece. Además, las orientaciones de los 'expertos' es mejor tomarlas con cierta distancia. Pero como de todo podemos aprender lecciones, vamos allá. (La imagen de Lenin y Stalin es de la Agencia Associated Press).

PILAR BONET – Moscú / ELPAIS.com - Internacional / 07-11-2007

La sombra de la Revolución de Octubre, de la que se cumplen hoy 90 años, se proyecta estos días sobre la política de Rusia y de países pos-soviéticos, cuyos dirigentes prefieren ignorar aquel acontecimiento histórico, que propicia análisis comparativos entre intelectuales. En Moscú, el foro de discusión del sociólogo Mark Urnov se planteaba la semana pasada si en la Rusia actual sería posible una revolución contra el sistema del presidente Vladímir Putin. En su mayoría, los polemistas concluían que existe más peligro de desestabilización que de revolución, si baja el precio del crudo o si se extienden por la sociedad las divergencias que agrietan la élite en el poder. "Si hay una revolución en Rusia, no vendrá ni Václav Hável ni Walesa, sino un líder como Mussolini", decía Leonid Gosman, de la Unión de Fuerzas de Derechas.

Si se produjera una revolución como la de 1917, un 30% de los rusos apoyaría activamente a los bolcheviques o colaboraría con ellos (en 1990 eran un 49%), un 23% trataría de escabullirse y un 18% se iría al extranjero, mientras un 6% lucharía en contra, según un sondeo del centro Levada. De 1990 a 2007, los simpatizantes hacia Lenin han disminuido del 67% al 27%. La figura de Stalin, en cambio, se revaloriza. Los que simpatizan con Stalin han aumentado (del 8% al 15%) y los que sienten antipatía, disminuido (del 49% al 29%).

Un 23% de los rusos aún festejan la Revolución de Octubre, frente a un 15% que celebra la nueva fiesta nacional, conmemorativa de la expulsión de los polacos en 1612. Un 59% no festeja ni una cosa ni otra.

También en Ucrania creen que la Revolución de Octubre tiene más peso histórico que la revolución naranja, la protesta popular contra el fraude electoral en noviembre de 2004. En el programa de debates de Savik Schuster, en el canal Intel, se preguntó a los televidentes si creían que la revolución naranja, cuando ésta cumpla 90 años, será recordada del mismo modo que la de Octubre. Al principio del programa, un 27% opinaban que sí y un 73% que no. Tras un acalorado debate, los que creían que se recordará del mismo modo llegaron al 40%, mientras el 60% restante creían que no.

Las dificultades de los países pos-soviéticos escenario de revoluciones en los últimos años invitan a preguntarse si el término es acertado. En Georgia, en 2003, en Ucrania, en 2004, y en Kirguizistán, en 2005, no se produjo un corte tan radical como el de 1917. El presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, protagonista de la revolución de las rosas, sufre desde el viernes la presión de miles de manifestantes que piden su dimisión, acusan al presidente de autoritarismo y arrogancia y exigen elecciones en primavera de 2008, y no en otoño de ese año, como está previsto.

En Ucrania, donde se celebraron comicios anticipados el 30 de septiembre, los naranja, que salieron a la plaza hace tres años, no han formado aún una coalición de gobierno y el presidente Víktor Yúshenko parece temer más a su antigua aliada, la radical Yulia Timoshenko, que a Víktor Yanukóvich, su antiguo rival y hoy jefe del Gobierno en funciones.

En la república centroasiática de Kirguizistán, donde una revuelta acabó con la presidencia de Askar Akáyev en marzo de 2005, los jefes de la revolución de los tulipanes están también divididos. En el espacio pos-soviético algunos sospechan que, con revolución o sin ella, sólo una larga evolución producirá cambios sustanciales cualitativos hacia la democracia.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Muere Paul Tibbets, el piloto que lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima

Con el nombre de su madre, Enola Gay, bautizó el avión que pilotaba y desde el que se lanzó la primera bomba atómica. Era el comandante Paul Tibbets, y según informa la agencia Associated Press, ha fallecido a los 92 años. Aprovecho para enlazaros a referencias generales sobre el personaje y los acontecimientos de los que fue protagonista y transcribir la noticia publicada en ELPAIS.com. Las fotos pertenecen al archivo de la agencia AP (Tibbets delante del B-29) y al archivo de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Tibbets en la cabina del avión).

AP - Columbus / ELPAIS.com Internacional / 01-11-07

Paul Tibbets, el piloto y comandante del B-29 que lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima, Japón, ha fallecido hoy a los 92 años en su hogar en la ciudad de Columbus en el estado norteamericano de Ohio. Gerry Newhouse, un amigo cercano de Tibbets ha informado que el ex piloto sufría de varias dolencias que se habían agudizado en los últimos dos meses. Tibbets pidió antes de morir que no se hiciera un funeral ni que se colocara una lápida en su tumba, ante el temor de que podría convertirse en un lugar donde sus detractores realizaran protestas, ha asegurado Newhouse.

La misión histórica de Tibbets en el avión Enola Gay, el nombre de su madre, marcó el inicio del fin de la Segunda Guerra Mundial. Fue la primera vez que se utilizó un arma nuclear durante un conflicto bélico.

De la aeronave se lanzó la bomba de cinco toneladas llamada Little Boy la mañana del 6 de agosto de 1945. La explosión causó la muerte de 70.000 a 100.000 personas y dejó heridas a cientos de miles más.

Tres días después, Estados Unidos lanzó una segunda bomba nuclear sobre la ciudad japonesa de Nagasaki, que dejó unos 40.000 muertos. Tibbets no participó en esa misión. Los japoneses se rindieron pocos días después, poniendo fin a la guerra.

"Supe cuando recibí la orden de que iba a ser algo emocional", dijo Tibbets a un diario local de Columbus el 6 de agosto de 2005, cuando se conmemoró el 60 aniversario del lanzamiento de la bomba. "Teníamos sentimientos, pero debíamos dejarlos a un lado. Sabíamos que la bomba iba a matar a gente en todas partes. Pero mi interés principal era hacer el trabajo lo mejor que pudiera, así podría acabar la matanza lo más rápido posible".

Tibbets, que en esa época era un coronel de 30 años, nunca se arrepintió de su papel ese nefasto día. Fue, según dijo en una ocasión, su deber patriótico, hacer lo correcto. "Duermo tranquilamente todas las noches".