domingo, 17 de enero de 2010

Judt

A pesar de la poca frecuencia con la que últimamente este blog renueva sus entradas, que nadie crea que está inactivo, pues mis alumnos utilizan entradas anteriores para completar aspectos concretos de nuestros temarios o para hacer algún trabajo sobre un asunto determinado (como el que acaban de realizar los de 2º de Bachillerato sobre la dinastía Trastamara).
Por otro lado, desde la última entrada he estado tentado en añadir algunas noticias que me parecieron interesantes o curiosas, pero me resisto en convertir este Planeta en un contenedor de noticias que se renueve al ritmo que marquen los medios de comunicación. Sin embargo, hoy romperé esa tendencia porque creo que el hombre que protagoniza esta entrada lo merece: Tony Judt.
Adquirí su enorme (en todos los sentidos) 'Postguerra' al poco de salir publicada por Taurus, y no dudé en hacerme con 'Sobre el olvidado siglo XX' cuando llegó a las librerías, bajo el mismo sello editorial, en 2008. Hoy me he desayunado con un relato estremecedor de Judt, publicado en El País, en el que relata la horrible experiencia de verse afectado por esclerosis lateral amiotrófica (ELA), espantosa enfermedad degenerativa que convierte el cuerpo de quien la padece en una cárcel de la que el lúcido enfermo no puede escapar. Yo no sabía que este excelente historiador atravesaba este dramático trance, así que podéis suponer mi estupefacción.
Necesitaría muchas líneas para glosar la figura de Tony Judt, pero ya sabéis que prefiero ofrecer buenos enlaces y que sea vuestra curiosidad la que haga el resto: es profesor de la Universidad de Nueva York, dirigiendo el Remarque Institute, centro de investigación dedicado a estudios sobre Historia europea, que homenajea a Erich Maria Remarque (W-es, más completa en W-en), y colaborador habitual de The New York Review of Books, donde publicó recientemente Night, el artículo ahora traducido en El País. Y si queréis más datos sobre su vida y obra, Wikipedia ofrece una completa entrada en inglés; no puedo decir lo mismo de la que está en castellano, que no es gran cosa, la verdad.
Y una última recomendación: la entrada que publicó en su blog 'Del alfiler al elefante' Lluís Bassets, director adjunto de El País, el pasado 30 de diciembre. Es un complemento excelente a la lectura de Night para entender la personalidad de Tony Judt.

4 comentarios:

BIPOLAR dijo...

"Judt se remite a la Europa de entreguerras, momento en que, de forma análoga a hoy, la izquierda se dejó arrebatar una herencia liberal que le pertenece."

ja

BIPOLAR dijo...

terrible oscuridad

Blogs de Christian, GCC. dijo...

Un testimonio, que pone realmente los pelos de punta, Tony Judt tiene que pasarlo muy mal a la hora de contar al mundo su historia, pero a la ve se tiene que sentir reconfortado en parte al poder usar la palabra, una de las pocas cosas que todavía su enfermedad no ha logrado arrebatarle. Tiene que ser de una dureza innata ver como tu cuerpo se va apagando poco sin tu poder hacer, ver como gestos, que nunca pensabas que hicieras, ahora y en un futuro no podrás hacer. En definitiva un testimonio realmente conmovedor ¡¡Pobre Judt!!

Alberto Gamarra dijo...

Tiene muy buena pinta "Postguerra", aunque mi animo lector decae al imaginarme el precio.

Saludos desde Historia Romana