sábado, 15 de marzo de 2008

GI (IV): Un disparo en la noche

“En torno a la medianoche del 17 al 18 de marzo de 1808, en el real sitio de Aranjuez sonó un disparo, un solo disparo. En un suspiro sus calles se llenaron de una turba irritada que trató de linchar al detestado favorito real, Manuel de Godoy. En el espacio de dos días, un Godoy maltrecho era arrestado, mientras Carlos IV perdía la corona, y le sustituía su hijo primogénito Fernando VII.” Con este sugerente párrafo comienza Charles Esdaile -catedrático de Historia de la Universidad de Liverpool- su estudio sobre la Guerra de la Independencia en el volumen 17 de la colección ‘Historia de España’, editada por El País y dirigida por John Lynch.

Aconsejado por Godoy, el apocado Carlos IV miraba hacia el sur por si había que salir precipitadamente de la península -como ya había hecho la realeza portuguesa- ante la cada vez más amenzante presencia de las tropas francesas en España. El rumor de la espantada había puesto sobre aviso a quienes esperaban la oportunidad para asaltar el poder -con el Príncipe de Asturias a la cabeza, celoso de la enorme autoridad que su padre había ido concediendo a Godoy-, y al propio pueblo, que veía en la huída una traición a las obligaciones reales y la confirmación de la incapacidad de Carlos IV de hacer frente a la delicada situación. Gentes de diversa procedencia (bajo pueblo de Madrid y campesinos manchegos) llenaban desde el 17 de marzo las calles de Aranjuez. Con el ambiente caldeado, aquella noche, entre las sombras, una mujer subía a un carruaje -dicen que se trataba de Pepita Tudó, amante de Godoy-. Fue el momento en el que un enmascarado, el conde de Montijo, realizó el disparo que rasgó el silencio nocturno. Fue la señal para asaltar, saquear y quemar el palacio del favorito, quien se refugió en el desván, en el cuarto de un mozo de cuadras, lo que le permitió salvar el pellejo, aunque no el puesto: Carlos IV, sobrepasado por los acontecimientos, destituyó a Godoy dos días después y le despojó de todos sus títulos. Pero no fue suficiente, y el propio rey se vio forzado a abdicar en la figura de su hijo Fernando, quien poco después también sucumbiría ante los planes de Napoleón.

Aquellos acontecimientos se conocen como el Motín de Aranjuez. De todo eso hace, exactamente, 200 años.

(El retrato de Godoy que encabeza esta entrada es de Francisco de Goya).

El pueblo celebra la designación de Fernando VII
como nuevo rey frente al palacio de Aranjuez


8 comentarios:

nació en Monzón dijo...

El Acompañante de Esmenard era de alguna edad, grueso, pero agil y de una traza regular. llevaba una levita azul y una cintita de condecoracion en el ojal. Al acercarse Mos de Fuentes, el señor que le acompañaba se separo discretamente de los dos amigos. Charlaron estos y quedaron citados para la mañana siguiente. Al reunirse al otro dia, Esmanard pregunto a Mor:
-- No conocio usted a aquel que venia conmigo ayer tarde?
-- No, por cierto, contesto Mor de Fuentes; seria algun general frances.
-- Que general ni que calabazas!! exclamo Esmanard; Si era Godoy!!

manzacosas dijo...

Concepción patrimonialista del poder real. Pueblo siempre engañado, como de costumbre, en aquella época con simples rumores muy fáciles de fomentar. Opresión, dominio y la constante histórica del dominio del hombre sobre el hombre. Un saludo. Manzacosas

Alberto Gamarra dijo...

Triste fin el de Godoy. De ser un politico con una enorme lista de titulos:duque de Alcudia, grande de España y de primera clase, regidor perpetuo de la ciudad de Santiago, caballero del Toisón de Oro, gran Cruz de la Orden de Carlos III, comendador de Valencia del Ventoso, consejero de Estado, primer secretario, secretario de la reina, superintendente general de Correos y Caminos, gentilhombre de cámara con ejercicio, capitán general de los Reales Ejércitos, inspector y sargento mayor del Real Cuerpo de Guardia de Corps...; a esconderse malamente en un desván y ser apedreado por el populacho y expulsado de España. Esto nos demuestra como todo lo que sube baja. Por cierto Godoy ha sido, después de ser odiado y vilependiado durante duramte generaciones, rehabilitado.

Pablo Méndez dijo...

Gracias a los tres. A mi anónimo lector ¿aragonés? por la curiosa conversación que nos ofrece; a Manzacosas, por su perseverancia y amabilidad al leer mis entradas; y a Alberto por su inagotable curiosidad por la Historia a pesar de su edad.

BIPOLAR dijo...

Qué interesante se adivina este blog. Mañana lo devoro que me está dando la pájara y he visto un reloj despertador mu cachondo que me hace ojitos.

manzacosas dijo...

Otra vez BIPOLAR armándola. A ver qué nos prepara en esta ocasión.Un saludo

Pablo Méndez dijo...

Déjala, Manzacosas, déjala; creo que recibir sus comentarios es de lo mejor que les está pasando a mis blogs. Y el suyo me parece de lo más sugestivo.

manzacosas dijo...

PABLO. Si yo la dejo, Aparte de que me divierte mucho. Simplemente digo que la arma en cuanto puede. Un saludo.