domingo, 18 de noviembre de 2007

El esplendor de la Córdoba califal

Acaba de publicarse una noticia que pone de relieve el espléndido pasado del Califato de Córdoba, que engrandece cada vez que la Arquelogía pone sus ojos en sus ruinas. Os recomiendo su lectura, porque actualiza nuestros conocimientos, porque nos enseña por dónde caminan los especialistas y porque nos ofrece más perspectivas para comprender la grandeza que lograron los Omeya en la península Ibérica. El artículo (que es de El País, del sábado 17 de noviembre de 2007), va acompañado de un apoyo escrito por el ex ministro Manuel Pimentel, que también os incluyo. Que no os dé pereza empezar a leer, que ya veréis como os acaba interesando. (La fotografía está sacada de Wikipedia, y corresponde a la Puerta del Primer Ministro).

Medina Azahara, ciudad infinita

El hallazgo de una mezquita revela nuevos datos sobre la urbe de Abderramán III

MANUEL PLANELLES - Córdoba / EL PAÍS - Cultura - 17-11-2007

Fue el boom omeya del ladrillo. Y la mezquita escondida que los trabajos de excavación acaban de sacar a la luz en Medina Azahara es, desde ayer, su máxima expresión arqueológica. Siglo X. Córdoba se llenó de arrabales, de barrios residenciales de nueva construcción. Abderramán convirtió su emirato en califato independiente en 929, con Córdoba como capital. Andaban ya a la gresca suníes (los omeyas que ocupaban la Península) y chiíes (del norte de África). El omeya Abderramán III se independizó y erigió una urbe reflejo de su poder: así nació la ciudad palaciega de Medina Azahara, que comenzó a construirse a finales de la década de los treinta del siglo X a ocho kilómetros de Córdoba. Sólo un porcentaje reducido -entre un 10% y un 30%- de lo que fue está al descubierto hoy. Se trata de la zona noble: las estancias reales, las administrativas, el rico palacio para los embajadores... Pero rodeando al alcázar se levantó una ciudad amurallada. Es ahí donde los arqueólogos acaban de descubrir la mezquita, una construcción del siglo X situada a 600 metros de las dependencias califales. El hallazgo replantea las dimensiones que hasta ahora se venían atribuyendo a la urbe palaciega.

Se trata de una mezquita de barrio en la que rezaban los fieles de a pie que vivían dentro de Medina Azahara y extramuros. El edificio tiene 25 metros de largo y 18 de ancho. Durante las excavaciones, el equipo ha dado con el mirab, la zona más sagrada del edificio. Pero los últimos hallazgos en este viejo lugar de las mil y una noches no se acaban ahí.

Según detalló ayer Antonio Vallejo, director del complejo arqueológico, también se ha encontrado el alminar, la torre del templo desde la que se llamaba a la oración. A diferencia del resto de mezquitas localizadas en Córdoba, el alminar de este templo está situado en la zona sur y no al norte del edificio. El hallazgo podría hacer que se reconsidere la estimación de que en Medina Azahara llegaron a vivir unas 6.000 personas, aunque podrían ser muchas más.

Las excavaciones arrancaron en abril de 2007. Y los arqueólogos sabían donde tenían que buscar. En 1997 se elaboró un mapa del subsuelo que detalla, como si fuera una radiografía, qué es lo que podía ocultar la tierra.

El hallazgo de la mezquita coincide con el duro informe sobre el conjunto que acaba de hacer público Icomos, la organización no gubernamental que asesora a la Unesco en asuntos de patrimonio. El Icomos ha instado a las administraciones a que eliminen los 240 chalés ilegales que se levantaron en los años noventa en la zona de protección del complejo. Icomos advierte de que la catalogación del conjunto como Patrimonio de la Humanidad está en juego.

Y es que parece que esta ciudad siempre ha estado amenazada. La vida de Medina Azahara fue breve, se abandonó en el siglo XI y sufrió un expolio que duró siglos. Los materiales de la ciudad se utilizaron para otros edificios de Córdoba y de urbes del Mediterráneo. El visitante sigue comprobando hoy día con estupor cómo algunas personas insisten en el intento de llevarse del recinto trozos de piedra con los que poder alardear delante de algún amigo o familiar. “Los patios de Córdoba están llenos de restos de aquí”, comentan los vigilantes.

Los recientes hallazgos también arrojan luz sobre este asunto. Junto a la muralla se han encontrado amontonados sillares antiguos. Fueron colocados allí, según Vallejo, para luego ser transportados. “Pero algo debió ocurrir porque nunca se llegaron a mover”.


El yacimiento perpetuo

MANUEL PIMENTEL, ex ministro de Trabajo, editor, novelista y experto en temas de Arqueología

Medina Azahara sigue deparándonos sorpresas. El yacimiento arqueológico medieval más importante de toda Europa todavía encierra bajo tierra tesoros para la ciencia, el arte y el conocimiento. El califa cordobés Abderramán III ordenó construir sobre las laderas de Sierra Morena, a escasos kilómetros de Córdoba y en la solana del monte de la Desposada, un excepcional conjunto palaciego y ciudad administrativa que causó el asombro y la admiración de propios y extraños. Se conservan testimonios escritos tanto por embajadores cristianos como musulmanes que alaban sin límites la belleza y suntuosidad de una ciudad única. Construida sobre niveles y terrazas, su traza constituye un alarde tanto en su estética como en sus soluciones técnicas constructivas y por su revolucionario concepto de arquitectura del poder.

Efímera como una flor, Medina Azahara fue destruida durante la pavorosa guerra civil que enfrentó a diversas facciones cordobesas a principios del siglo XI. Desde entonces, y acentuado desde la conquista castellana, el olvido cayó sobre sus ruinas, que fueron bautizadas como Córdoba la Vieja y equívocamente consideradas como romanas hasta principios del siglo XX.

La Medina Azahara que hoy podemos visitar es fruto de décadas de excavaciones, consolidaciones, puestas en valor y reconstrucciones, realizadas con distinto grado de acierto. Durante estos últimos años se está realizando un impecable trabajo científico tanto en las tareas de excavación como de consolidación e interpretación, sabiamente dirigido por Antonio Vallejo. Los premios obtenidos por los trabajos sobre el patio del palacio de Yafar reconocen la excelencia de las actuaciones en marcha.

En la actualidad, Medina Azahara se enfrenta a un doble reto. La construcción, de una parte, de un centro de recepción que pueda atender a un público creciente sin causar un impacto paisajístico traumático y, por otra, los trabajos de excavación sobre la muralla sur. Al hilo de estos segundos ha aparecido una mezquita previa, que habla de la existencia de arrabales a los que atendía. El importante descubrimiento servirá para ubicar la ciudad en su contexto territorial y humano. El yacimiento sigue arrojando sus tesoros ocultos.

7 comentarios:

Sergio dijo...

Hola Pablo ^^
Pues por fin me pude pasar por aquí y creo que a partir de ahora me pasare a menudo.Lo tienes muy currado
Un saludo

Pablo MS dijo...

Hola, Sergio. Pásate cuando quieras, que para eso está. Espero que poco a poco pueda ir introduciendo nuevas cosas y algún video que os pueda ser útil. Gracias por el comentario.

Anónimo dijo...

oye mira tengo entendido de que se va a restaurar por completo el salon ric de medina azahara y queria saver que cuando y para cuando estara terminada la restauracion gracias

Pablo Méndez S. dijo...

Lo siento, anónimo, lo único que sé es que se iba a emplear en torno a un millón de euros en la restauración del Salón Rico o de Abderramán III, pero es una información que tiene casi un año y aún no se ha comenzado porque falta parte del presupuesto (creo que tiene que ver con la aportación del Gobierno). La prensa cordobesa ha publicado también que se van a recuperar las cuatro albercas para que el Salón Rico se refleje en el estanque. Es todo lo que te puedo decir y me guio por informaciones ajenas.

Anónimo dijo...

ola queria saver si con la restauracion del salon rico volveraa ser el cuarto de ab.derraman III identico a como era antes muchas gracias

Anónimo dijo...

holapablo me gustaria saves nuevos datos de como van las excavacions en la muralla sur si ai fotografias de la mezquia descubierta del siglo X

Pablo Méndez S. dijo...

Lo siento, Anónimo, no tengo más información. Te confieso que tampoco hago un seguimiento frecuente del tema.